Estreñimiento durante el tratamiento: cómo prevenirlo y aliviarlo

El estreñimiento no significa solamente ir menos veces al baño. También puede presentarse con heces duras, esfuerzo, dolor o sensación de evacuación incompleta. Durante un tratamiento oncológico puede aparecer por algunos medicamentos, cambios en la alimentación, menor actividad física o poca ingesta de líquidos.

Los analgésicos opioides son una causa frecuente. También pueden influir ciertos antieméticos, ansiolíticos y algunos esquemas de quimioterapia. Si vas a comenzar un opioide, preguntá desde el primer día si necesitás un laxante preventivo: esperar a que el problema sea intenso puede hacerlo más difícil de controlar.

Hábitos que pueden ayudar

  • Tomá líquidos con regularidad. La cantidad adecuada depende de cada persona. Si tenés insuficiencia cardíaca, renal u otra indicación de restringir líquidos, consultá antes de aumentarlos.
  • Movete dentro de tus posibilidades. Caminar unos minutos, levantarte de la silla o realizar los ejercicios autorizados por el equipo puede estimular el intestino.
  • Mantené una rutina. Intentá comer y sentarte en el baño en horarios similares, sin apuro y sin ignorar las ganas de evacuar.
  • Registrá las deposiciones. Anotá la fecha, consistencia, esfuerzo, dolor y medicamentos utilizados. Esto facilita ajustar el tratamiento.

La fibra puede ser útil en algunas personas, pero no en todas. Aumentarla bruscamente, especialmente sin suficiente líquido, puede empeorar la distensión. Además, podría no ser adecuada si existe una obstrucción o estrechamiento intestinal, cirugía digestiva reciente o determinadas indicaciones nutricionales. Conviene acordar el cambio con el equipo tratante.

¿Puedo tomar un laxante?

Hay distintos tipos de laxantes y no sirven igual para todas las causas. Usá solamente el producto y la dosis indicados. No recurras por tu cuenta a enemas, supositorios o maniobras rectales: en pacientes con defensas o plaquetas bajas pueden favorecer infecciones o sangrado.

Familiares y cuidadores pueden colaborar ofreciendo líquidos permitidos, acompañando caminatas cortas y llevando el registro, sin presionar ni avergonzar a la persona.

Cuándo consultar

Avisá si el ritmo intestinal cambió, si hubo menos de tres deposiciones en una semana o si las medidas indicadas no funcionan. Buscá atención sin demora ante dolor abdominal intenso, abdomen muy distendido, vómitos, fiebre, imposibilidad de eliminar gases, sangre en las heces o diarrea líquida repentina después de varios días sin evacuar.

Esta información es general y no reemplaza la evaluación individual ni las indicaciones del equipo tratante.

Fuentes consultadas