La fiebre durante la quimioterapia puede ser la primera señal de una infección. Algunos tratamientos disminuyen los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco fundamental para combatir microorganismos. Cuando están bajos, una infección puede avanzar sin producir síntomas llamativos.
Por ese motivo, es importante saber de antemano a qué número llamar y qué temperatura considera urgente el equipo tratante. Como regla general, una temperatura de 38 °C o más requiere comunicación inmediata, aunque la persona se sienta relativamente bien.
Qué hacer ante fiebre
- Tomá la temperatura con un termómetro confiable y anotá el valor y la hora.
- Contactá al equipo oncológico o acudí al servicio indicado sin esperar a la próxima consulta.
- No te automediques con antibióticos ni retrases el aviso intentando bajar la fiebre, salvo que ya tengas instrucciones específicas.
- Informá la fecha de la última quimioterapia, los medicamentos actuales y otros síntomas.
No se recomienda medir la temperatura por vía rectal en personas con riesgo de neutropenia o sangrado. El equipo puede indicar análisis y, según el caso, iniciar tratamiento rápidamente.
Otros signos de infección
También merecen consulta los escalofríos, tos nueva, falta de aire, dolor al orinar, diarrea persistente, enrojecimiento alrededor de un catéter o herida, dolor de garganta, llagas intensas en la boca o un deterioro general repentino. En neutropenia puede haber infección incluso sin fiebre.
Cómo reducir el riesgo cotidiano
- Lavarse las manos con frecuencia y pedir lo mismo a convivientes y visitas.
- Evitar el contacto cercano con personas que estén cursando infecciones.
- Cuidar la piel, la boca y los accesos venosos; avisar si aparece inflamación o secreción.
- Lavar alimentos, separar crudos de cocidos y respetar la cadena de frío.
- Conversar con el equipo antes de recibir vacunas o realizar procedimientos dentales.
Estas medidas ayudan, pero no eliminan por completo el riesgo. Tampoco es necesario aislarse de manera permanente si no fue indicado: mantener vínculos y actividades seguras forma parte del bienestar.
La idea principal es simple: durante la quimioterapia, la fiebre no se observa “a ver si pasa”. Se informa sin demora.
Seguí siempre el umbral y el circuito de urgencias que te haya dado tu centro, ya que pueden variar según el tratamiento.